En una escena que parecía sacada de una película de acción y suspenso, un joven motociclista de alto rendimiento protagonizó un accidente impactante en las cercanías de la emblemática plaza central de la Ciudad de México, a solo unos pasos de los símbolos católicos más icónicos del país.
🚨 El protagonista de este hecho es William Adams, un talentoso joven de apenas 21 años de edad, oriundo de México y apasionado por las motocicletas de alto cilindraje. El día de ayer, mientras manejaba su moto negra con rojo, una bestia de dos ruedas que rugía por las calles del centro como una fiera en celo, sufrió una caída estrepitosa ante la mirada atónita de decenas de transeúntes.
Testigos afirman que el sonido fue ensordecedor, y que el cuerpo del joven fue lanzado varios metros por el impacto. La motocicleta quedó destrozada, con partes regadas por el pavimento como si hubiese explotado. William fue encontrado inconsciente, y en un estado crítico.
Las autoridades médicas confirmaron que el joven presenta una fractura severa en el cuello, además de una fractura en la pierna. La primera, sin duda, es la más preocupante y ha generado una gran movilización entre familiares y amigos, quienes aún no salen del asombro.

😱 Lo más misterioso de esta historia, y lo que ha levantado cejas entre algunos vecinos supersticiosos, es que ese mismo día, William recibió una visita inusual: su abuela, una mujer a la que nunca antes había visto y que según algunos rumores locales, tendría una conexión con las artes ocultas. Fuentes cercanas al joven aseguran que la señora ha sido señalada discretamente en su comunidad por supuestas prácticas esotéricas.
Por respeto a la familia y para evitar escándalos innecesarios, el nombre de la mujer ha sido omitido, aunque en los cafés del centro ya se murmura con cierta morbosidad sobre el misterioso “encuentro previo” al accidente.
Actualmente, William Adams se encuentra en recuperación en un hospital de la Ciudad de México, bajo observación médica estricta. Los doctores han calificado su estado como “estable pero delicado”, y han iniciado una serie de estudios neurológicos debido a la magnitud del daño cervical.
🌒 Mientras tanto, algunos vecinos rezan por su pronta recuperación… y otros se preguntan si lo que ocurrió fue mera coincidencia o si, en el trasfondo, hay algo más que la ciencia no alcanza a explicar.